Hasta pronto

El martes fué un día tranquilo...pasamos la tarde en el nuevo appart de nuestros amigos, 160 m2 de paredes blancas y espacios diáfanos aún por decorar...las cervezas nos acompañaron hasta que la oscuridad se apodera de todo sin dejarnos poder mirarnos a los ojos.
El día siguiente merece un episodio individual para no olvidar ni un detalle, así que vendrá en la próxima entrega...
El jueves amaneció sin tantas sonrisas, merodeamos por el piso, entre maletas y miradas perdidas...A algunas las despedidas no les sientan bien y las camuflan tras mareos y nauseas atribuidos a la resaca...Después de comer, nerviosas, nos enfrentamos a la muchedumbre para cruzar la ciudad hasta el fatídico destino, inmersas en una conversación sobre la confabulación de los astros, sin que exista nada más que el asfalto y nosotras. Llegamos, nos sentamos en el suelo, divagamos mientras la segundera del reloj se mueve a velocidad constante, imparable...Te levantas y nos dirigimos a las escaleras que nos van a separar, mirada penetrante, un hasta luego y nos damos la vuelta mientras andamos, yo presa de una inevitable necesidad de mirar atrás, pero no lo hago. Zas, rápido y sin dramatismos...El camino de vuelta lo hago descolocada, con las mejillas húmedas y sin levantar la cabeza, pero la ventaja de que seas tú es que siempre te puedo pensar, porque formas parte de mi.

1 Comments:
ains que tendre :")
que xula la foto
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