limpieza

A veces toca limpiar, sin fregona ni estropajo, limpiar recuerdos que se van difuminando en el cerebro y de los que conservamos frases, miradas, sensaciones. Hoy me ha tocado barrer, borrar los teléfonos y mensajes de mi móvil francés para devolverlo. Pero antes de borrarlos los he leído todos. Inevitable...Me he dado cuenta que todo está vivo y que no quiero cerrarlo. Vivo el presente sin importarme el futuro, pero me gusta la atadura con el pasado, son recuerdos que no me van a fallar, son buenos y eso nada lo cambia....mejor que las esperanzas.
Y todo tiene un sentido, ayer me legó un mensaje francés al móvil español y eso desató una bocanada de nostalgia mezclada con felicidad que, pensando que iba a compartir con mi Nacho, acabé compartiendo con Ona, en el Rouge, ese bar olvidado de hacía tantos años que, pese a su cambio de aspecto (aunque sigue siendo Rouge), me recuerda tanto a ti, Natàlia. Y entonces....otra bocanada de nostalgia, esta vez mezclada con tristeza, un sofá y una caña.
Y todo tiene un sentido, ayer me legó un mensaje francés al móvil español y eso desató una bocanada de nostalgia mezclada con felicidad que, pensando que iba a compartir con mi Nacho, acabé compartiendo con Ona, en el Rouge, ese bar olvidado de hacía tantos años que, pese a su cambio de aspecto (aunque sigue siendo Rouge), me recuerda tanto a ti, Natàlia. Y entonces....otra bocanada de nostalgia, esta vez mezclada con tristeza, un sofá y una caña.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home