we are loosing a flight!
la típica
look left?
el big ben para nuestra Laetitia“Y la niebla volvió a cubrir Londres, porque se marchó, y se llevó con ella el brillo de sus ojos. Y el sonido del Big Ben lloró su ausencia...” (A.S. 19.03.07)
Esta vez empezaremos por el final. Jean-Luc Godard en 1964 dirigió la película “Bande à part” donde sus protagonistas conseguían cruzar el Louvre en un tiempo récord: 9 minutos. La célebre escena fue homenajeada por Bertolucci en su película Soñadores en 2003. Nosotros vivimos una escena que nada tiene que envidiar a las más conocidas de la nouvelle vague.
A las 17:24 salía nuestro tren de Victoria Station, 30 minutos para llegar a Gatwick Airport y correr hasta los mostradores de check-in de easyjet. Son las 18:05 y el avión sale a las 18:25. Las colas serpentean en el hall del aeropuerto y optamos por plantarnos delante del mostrador, jadeando, “we are loosing a flight!”. El embarque ya está cerrado, pero nos dan una oportunidad en el mostrador de la compañía. Tras interrumpir a los atendidos y monopolizar la atención de las dos chicas vestidas de naranja, empieza la cuenta atrás.
Corremos con una de ellas que nos hace el check-in y nos advierte que si no pasamos los controles de seguridad estamos perdidos (no podemos embarcar las maletas y en estos tiempos que corren de paranoia terrorista es un gran problema), nos acompaña hasta otra chica mientras llama al Gate 18 para advertir de nuestra llegada. Nos hacen saber que no podemos pasar con dos bolsas cada uno así que nos tiramos por el suelo (chica de seguridad incluida) y empezamos a redistribuir las maletas para convertirlas en una (la verdad es que con el calor y las carreras, tener que ponerse el gorro y la bufanda para optimizar el espacio no es muy agradable). Vestidos de pleno invierno nos adelantamos una cola infinita repitiendo como loros nuestra frase “we are loosing a flight!” y llegamos a las malditas máquinas de rayos X, ropa fuera, zapatos fuera pasamos (no desapercibidos) sin problemas, pero Nacho pita...le registran todo, le abren la maleta y le confiscas armas y explosivos varios: un desodorante, champú y lo último en artillería pesada, ¡la pasta de dientes!
Clara ha dejado el grupo para hacer el spring final e impedir que cierren la puerta del avión. Nosotros, rezagados, empezamos a correr esquivando gente y columnas. Como ya es habitual, la gate 18 es la última y más alejada, nos separan 3 cintas automáticas y 500 metros que los hacemos a duras penas y en 3 minutos. Llegamos, nos están esperando...entramos en el avión y nos sentamos exhaustos. Increíble, son las 18:35.
El resto del viaje...una maravilla. Carlos, nuestro tito Carlitox (el que regodea las patas) nos ha tratado como reyes. Jueves birras en el barrio más cool de Londres, viernes pateada de “loquehayquever” de la ciudad con comida en el Hyde Park y cenita tranquila en casa. Sábado de mercadillos, primero Portobello y luego Camden, una locura consumista, en el último nos encontramos a María, Carla, Anabel y Manu, casualidades de esas que no dejan de sorprenderme...por la noche sólo el valiente de Carlos no se deja tentar por la cama, los demás caemos redondos. Domingo: la Tate modern...increíble Duchamp, Warhol, Lietchenstein, Miró, Pollock...luego paseamos cruzando puentes y vamos a visitar a Tana y Joaquín, ¡encantadores! El lunes nos lo tomamos con más calma, pasamos la mañana en el parque y vemos como nieva mientras preparamos la última comida. A las 16:15 estamos más a gusto (que un arbusto) en el sofá hasta que Carlos nos advierte “¿no tendríais que pensar en ir al aeropuerto?”, sí claro pero ¿para qué ir con tiempo si podemos hacerlo corriendo?
¡Gracias tito!
Esta vez empezaremos por el final. Jean-Luc Godard en 1964 dirigió la película “Bande à part” donde sus protagonistas conseguían cruzar el Louvre en un tiempo récord: 9 minutos. La célebre escena fue homenajeada por Bertolucci en su película Soñadores en 2003. Nosotros vivimos una escena que nada tiene que envidiar a las más conocidas de la nouvelle vague.
A las 17:24 salía nuestro tren de Victoria Station, 30 minutos para llegar a Gatwick Airport y correr hasta los mostradores de check-in de easyjet. Son las 18:05 y el avión sale a las 18:25. Las colas serpentean en el hall del aeropuerto y optamos por plantarnos delante del mostrador, jadeando, “we are loosing a flight!”. El embarque ya está cerrado, pero nos dan una oportunidad en el mostrador de la compañía. Tras interrumpir a los atendidos y monopolizar la atención de las dos chicas vestidas de naranja, empieza la cuenta atrás.
Corremos con una de ellas que nos hace el check-in y nos advierte que si no pasamos los controles de seguridad estamos perdidos (no podemos embarcar las maletas y en estos tiempos que corren de paranoia terrorista es un gran problema), nos acompaña hasta otra chica mientras llama al Gate 18 para advertir de nuestra llegada. Nos hacen saber que no podemos pasar con dos bolsas cada uno así que nos tiramos por el suelo (chica de seguridad incluida) y empezamos a redistribuir las maletas para convertirlas en una (la verdad es que con el calor y las carreras, tener que ponerse el gorro y la bufanda para optimizar el espacio no es muy agradable). Vestidos de pleno invierno nos adelantamos una cola infinita repitiendo como loros nuestra frase “we are loosing a flight!” y llegamos a las malditas máquinas de rayos X, ropa fuera, zapatos fuera pasamos (no desapercibidos) sin problemas, pero Nacho pita...le registran todo, le abren la maleta y le confiscas armas y explosivos varios: un desodorante, champú y lo último en artillería pesada, ¡la pasta de dientes!
Clara ha dejado el grupo para hacer el spring final e impedir que cierren la puerta del avión. Nosotros, rezagados, empezamos a correr esquivando gente y columnas. Como ya es habitual, la gate 18 es la última y más alejada, nos separan 3 cintas automáticas y 500 metros que los hacemos a duras penas y en 3 minutos. Llegamos, nos están esperando...entramos en el avión y nos sentamos exhaustos. Increíble, son las 18:35.
El resto del viaje...una maravilla. Carlos, nuestro tito Carlitox (el que regodea las patas) nos ha tratado como reyes. Jueves birras en el barrio más cool de Londres, viernes pateada de “loquehayquever” de la ciudad con comida en el Hyde Park y cenita tranquila en casa. Sábado de mercadillos, primero Portobello y luego Camden, una locura consumista, en el último nos encontramos a María, Carla, Anabel y Manu, casualidades de esas que no dejan de sorprenderme...por la noche sólo el valiente de Carlos no se deja tentar por la cama, los demás caemos redondos. Domingo: la Tate modern...increíble Duchamp, Warhol, Lietchenstein, Miró, Pollock...luego paseamos cruzando puentes y vamos a visitar a Tana y Joaquín, ¡encantadores! El lunes nos lo tomamos con más calma, pasamos la mañana en el parque y vemos como nieva mientras preparamos la última comida. A las 16:15 estamos más a gusto (que un arbusto) en el sofá hasta que Carlos nos advierte “¿no tendríais que pensar en ir al aeropuerto?”, sí claro pero ¿para qué ir con tiempo si podemos hacerlo corriendo?
¡Gracias tito!

3 Comments:
Pero... estáis como cabras? Salir a las 17:30 con el avión a las 18:30??? Nosotras salíamos de casa algo antes de las 16:00 y llegamos justo cuando empezaban a embarcar, y ya nos colaron en las facturaciones y en la seguridad! De hecho pasamos por delante de la gate 18 (que no era la última, esa era la nuestra) y pensamos "anda, Toulouse embarcando, seguro que están ahí" xD
hi ha coses que no canviaran mai.. aquest dimecres intenta sortir una miqueta abans!!!! :)
ens veiem a s'horabaixa!!!!
London! Quins records! Com m'agrada! Suposo q m'agrada perq amb qui hi vaig anar va ser genial.
Molt xules les fotos i imaginar-vos corrent per l'aeroport... weno, sense comentaris perq "I have lost some flights...."
BISOUS!
ROUS
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